Un espacio mágico de diversión y aprendizaje para los niños.

26/May/2015

Latam Israel

Un espacio mágico de diversión y aprendizaje para los niños.

Cuando de niños se trata, un paseo educativo
no es una tarea fácil. Las alternativas siempre están entre un museo o un
parque de diversiones. El primero en general resulta aburrido, “nene no toques”
y encierra a los más chicos bajo consignas que no están alineadas con jugar,
divertirse, y descargar energías.
El segundo en cambio, se va para el otro lado,
y a pesar que ofrece una vivencia sumamente atractiva para los pequeños, desde
el punto de vista educativo no aporta mucho.
Es por esto que nos llamó mucho la atención la
propuesta de “Lunada” (un nuevo “museo” recientemente abierto en la sureña
ciudad de BeerSheva) y decidimos darnos una vuelta por allí.
Lunada es un museo interactivo que ofrece una
verdadera vivencia para toda la familia, es el primer complejo de este tipo en
Israel, y está buenísimo!
La idea es fomentar el aprendizaje a través
del juego. Cubriendo unos 4.000 metros cuadrados, el museo ofrece cerca de 50
actividades diferentes en 8 galerías y 2 patios exteriores.
Lunada fue creado como un lugar para el
aprendizaje interactivo sin sacrificar el entretenimiento y la diversión. En un
futuro próximo un parque contiguo se levantará junto Lunada, parque del cual ya
pudimos observar las obras.
El Museo de ayuda a los niños a adquirir
herramientas para hacer frente a los desafíos cotidianos del mundo que nos
rodea, por ejemplo: la comunicación interpersonal, la auto-expresión y la
expresión y comprensión de emociones, la existencia de varias lenguas, el
manejo del dinero, cine, arte, el universo y mucho más.
La vivencia ya comienza al llagar, donde lo
primero es quitarse el calzado, tanto niños como adultos. Esto según nos
explicaban, crea una primera sensación de comodidad y sentirse como en casa. A
partir de allí, los sentidos y el intelecto se encuentran en una perfecta
combinación de experiencias.
El museo está diseñado para niños de entre 3 y
hasta 12 años de edad lleno de diversión orientada a la familia mediante la combinación
de juegos interactivos con múltiples juegos de aprendizaje donde los padres son
parte de la vivencia.
Resultaría imposible recorrer 4000 metros en
un artículo pero no quisimos dejar de mostrarles algunas de ellas, donde el uso
de tabletas de gran tamaño, cámaras, y software avanzado crean una vivencia
fenomenal.
Comencemos el recorrido por la sala de música,
donde sobresale una pared interactiva que permite entender “tocando” las
escalas musicales y la diferencia entre distintos instrumentos.
Algo que no habíamos visto antes en ningún
otro lado es un espacio dedicado a entender sentimientos. Se trata de una sala
especialmente acondicionada, con un piso flexible (como los que se usan para
saltar) y que da una sensación de entrar en una piscina de agua. Las paredes
están cubiertas por 3 pantallas gigantes, y todo la sala está rodeada de
altavoces.
De este modo, videos coordinados con música
crean distintas sensaciones, al ver animales que sugieren diferentes estados de
ánimo, alegría, miedo, crías con sus madres, etc. La idea es buenísima, ya que
pudimos ver la empatía que estas situaciones generan en los niños, y como ellos
logran reconocer y entender estos sentimientos al hablar sobre ellos y
exteriorizarlos.
Otra sección nos permite jugar y aprender
sobre idiomas y culturas lejanas, con diferentes actividades que fácilmente se
adaptan a casi cualquier edad.
Nos encantó especialmente la parte donde se
hace cine. Una gran sala (o estudio cinematográfico) donde hay una escenografía
ya montada, disfraces para los niños, y una cámara. La vivencia aquí es muy
completa y la imaginación de los visitantes no tiene límites.
La experiencia permite crear un libreto,
actuarlo, dirigirlo, filmarlo, agregarle efectos especiales y luego verse en
una pantalla al costado. Por supuesto que después de tanto trabajo, el sistema
permite enviar el video por email desde allí mismo.
Pasando a temas de orden más científico y
vigoroso, hay un especio que explica la “velocidad” y muestra por ejemplo como
diferentes animales tienen destrezas distintas, y junto a esto hay una pista
que permite realizar carreras que son temporizadas sobre la misma, donde los
más grandes pueden hacer algún tipo de cálculos sobre su propia velocidad.
Otros espacios utilizan sistemas de tabletas e
informática para crear juegos con distintos objetivos pedagógicos.
También nos encontramos con grupos de pre
escolares, que según entendimos llegan todo el tiempo, algunos con objetivos
curriculares y otros para que nos chicos la pasen bien. Y es que realmente las
reacciones de los niños son no menos entusiastas que si los dejaran en una
fábrica de dulces.
En el video de apertura del museo, vemos al
presidente de Israel, el alcalde de la ciudad de BeerSheba y el presidente de
la fundación que apoya el proyecto.
Como decíamos al principio, nos es imposible
mostrarles todo lo que este lugar ofrece en una nota, pero lo que si es claro
es que se trata de un paseo muy recomendable para hacer en familia, tanto para
quienes nos leen desde Israel, como para aquellos de fuera que llegue en alguna
oportunidad con sus familias.